Fumando espero…

publicado en: Novedades Comunidad | 1

(Tango de Félix Garzo, 1922)

Los Riesgos Cardio y Cerebrovasculares de Fumar.

“Fumar es un placer genial, sensual”.

000Así comienza el tango compuesto en 1922 con letra de Félix Garzo, que fuera interpretado en su versión más conocida por Sarita Montiel. “Fumando espero al hombre a quien yo quiero…”. El tabaco comenzó consumiéndose en América y fue llamado “la ebriedad seca”, por sus efectos similares al alcohol. “…sintiendo ese calor del humo embriagador…”. De América se trasladó a Europa, incluso el nombre de nicotina, su principal compuesto, se debe a quién lo introdujera en la corte francesa: Jean Nicot, embajador francés en Portugal en el siglo XVI. Durante los siglos XVII y XVIII, el cigarrillo fue identificado con la intelectualidad y por ende con una acción positiva para el cerebro. El tabaco y el trabajo intelectual eran conceptos inseparables. Por aquel entonces se afirmaba que fumar tabaco: “Confería al cerebro una consistencia más seca y firme, permitiendo así un juicio más certero, un razonamiento más claro y circunspecto,… Por su efecto desecador debilita los ardores de Venus y evita los pensamientos lúbricos que ocupan a tantos hombres ociosos”. “Mientras fumo, mi vida no consumo porque flotando el humo me suelo adormecer…”

En la segunda mitad del siglo XIX el cigarrillo fue el símbolo de la vida moderna. Para 1950 se observaron las primeras relaciones entre el cáncer de pulmón y el fumar cigarrillos y en 1964 el US Surgeon General’s Report confirmó la relación entre el cigarrillo y el infarto de miocardio. Para ese entonces la sociedad ya había aceptado que la mujer fumara. El cigarrillo acelera la aterosclerosis y aumenta el riesgo de las enfermedades vasculares. Siendo la mujer y en especial durante la menopausia más susceptible que el hombre. “…un cigarrillo es siempre un descansillo y aunque parece que el cuerpo languidece, tras el cigarro crece su fuerza, su vigor”. 
Según la Organización Mundial de la Salud, el cigarrillo es responsable de 5 millones de muertes anuales, duplica el riesgo de ACV, quintuplica el riesgo de infarto de miocardio, la mitad de los fumadores tienen más riesgo de desarrollar demencia y el 14% de los casos de Alzheimer pueden ser explicados por fumar cigarrillos. “Por eso estando mi bien es mi fumar un edén”.
En Argentina la epidemia de tabaquismo afecta a 9 millones de personas, se gastan 20 mil millones de pesos en atender enfermedades relacionadas con la adicción al tabaquismo y 6 mil personas no fumadoras mueren por la exposición al humo de tabaco ajeno. El cigarrillo se convierte en uno de los más importantes factores de riesgo modificable y su abandono previene la enfermedad cardíaca y cerebral.
“Fumando espero…” ¿Qué espero?

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